Mi mujer y yo hicmos una reserva con unos amigos. Por un problema de salud no pudimos asistir ese fin de semana con ellos y en compensación fue una amiga nuestra acordando dejar reservada otra noche para poder disfurtarla más adelante nosotros.
A pesar del disgusto de nuestros amigos por los precios abusivos y la falta de calidad en los servicios decidimos cumplir lo pactado e ir; pero ahí empezó nuestra desgracia. En principio empezaron a darnos largas, a continuación a decir que no sabían de que hablabamos, más tarde a insinuar que entonces tendríamos que ir dos noches pero sin acordar nada y por último a ni siquiera coger el télefono.
Al final nos hemos quedado sin ir, sin el dinero de la reserva (que no he podido recuperar) y sin poder hablar con los responsables por que no les da la gana de responder al teléfono.
En vista de la situación he decidido dejar de llamarles pues en este momento por no ver la cara a esos SINVERGUENZAS se da hasta dinero e informar a cuanta más gente pueda de que tengan cuidado donde se meten.
Son gente de buenas palabras pero de malos hechos.
Un saludo,


