Es una vergüenza que te vendan el concepto de cocina tradicional de calidad, con unos menús suculentos en la web y luego te sirvan espaguetis con salsa Solís y dos trozos de butifarra. Los acompañamientos son siempre patatas fritas flotando en aceite. Porciones ínfimas de las recetas más típicas, y te atiborran a base de "fideuás" baratas.
Los dueños brillan por su ausencia (bueno, a la hora de cobrar sí que los ves), tan solo vemos a una inmigrante que hace de "chica para todo" y que no da abasto y ni se aclara con los pedidos.
Los animales de la granja tienen aspecto enfermizo y el terreno está repleto de desniveles peligrosísimos para los niños (ah, que era un lugar apto para familias, venga ya!).
Otro detalle: no hace falta que abráis el armario, no os va a caber la ropa, solo un par de abrigos.
Me siento estafado. Y si eso es lo habitual en las casas rurales, habría que plantearse si vale la pena hacer el esfuerzo logístico y económico. Yo mejor me quedo en casa, total, para que me cocinen lo que yo ya me sé hacer al microondas...
Si uno NO sabe de cocina ni de hostelería, no entiendo para qué abre algo así. Una pena...

