El complejo El Mirlo Blanco, por llamarlo de alguna manera, está muy bien plantado, bien hecho, muy completo, para todos los gustos, preparado para niños y minusválidos y además, apartado de todo el ruido.
El entorno muy bonito, mucha naturaleza, mucha tranquilidad, el personal (camareros, recepción, técnicos, limpieza...) muy atento y muy profesional, siempre dispuestos a ayudar y a hacer que todo el mundo esté contento.
Si hay que poner alguna pega, la comida. Salvo el desayuno (que es muy completo), puede mejorar bastante.
Fue un fin de semana que no olvidaremos ninguno de los que estuvimos.

