Hola, os quiero contar mi experiencia en esta casa rural de Cedeira (6km de esta población). El trato de los propietarios fue tan desagradable que me veo obligada a avisar al resto de las personas que salen con la intención de pasar unós días trankilos.
El recibimiento fue desde el minuto cero frio y áspero, nada más abrir la puerta, con la sensación de que nos estaban haciendo un favor (el precio de la habitación en temporada alta es de 69 €, para una cama pequeña en el que dos están muy justos, habitación pequeña, y suelo de madera que suena mucho). Creo que están acostumbrados a recibir parejas, nosotros eramos un grupo de 7 personas y estaban desconfiados e intrankilos, y nadie me ha tratado nunca como la Sra, que lleva la casa. Su marido, es un poco Dr. Jekyll y Mr Hyde.
Si teneis sueño ligero,nosotros estábamos en la habitación que está encima del minicomedor y desde el inicio de los desayunos ( 8 de la mañana), ya no se puede dormir. A parte cada vez que bajábamos de la habitación, la Sra. siempre estaba vigilándonos a escondidas.
Además tenéis que tener cuidado si al final reservais ya que no respetan la transferencia, esta tarda 48 horas, pero si entre medias les llega otra reserva podríais tener problemas. A parte de todo esto nos quisieron cobrar más dinero de lo estipulado, menos mal que yo guardo todos los emails.
Hay acceso a Wifi pero no tienen ni idea de la contraseña, luego en las habitaciones no podrás conectarte,eso sí en el miniminisalón de abajo tienen un ordenador para conectarte.
En los alrededores solo hay una carretera y fincas privadas, no podrás hacer desde aquí ninguna ruta, detrás está el cementerio y la iglesia con su campanario.
´Lo único bueno fueron los desayunos, ya que es todo natural de la huerta que tienen, aunque como eran tan fríos te hacían sentir muy incómodos, en fín, está claro que no volveré.
Espero que os haya sido últil

